lunes, 28 de febrero de 2011

MIENTRAS EL MUNDO ENTERO ESTÁ PENDIENTE DE LOS OSCAR A OTROS NOS DA POR LEER

Otro año más ha llegado la noche de los Oscar. Todas las cámaras pendientes de los modelitos. Los críticos de cine preparando sus opiniones. La alfombra roja prefecta y las estatuillas relucientes. El discurso del Rey fue la película “triunfadora” de la noche. No puedo opinar sobre si era merecedora o no porque no he tenido tiempo para verla. Pero, esta semana como iba de actores, películas, guiones… he decidido sacar de la biblioteca un libro que tuviera algo que ver con la meca del cine. El elegido, “El cine infantil de Hollywood”. ¿Por qué? Así cumplía mi primer requisito y además, como últimamente estoy rodeada de niños y niñas pues veo más películas de dibujos que con actores reales. En un resumen muy resumen se puede decir que, el libro hace una crítica a la industria cinematográfica dedicada a los más pequeños, argumentando que, las películas incluyen mensajes que refuerzan la ideología imperialista de los Estados Unidos.

Como no puedo valorar la gala pues me voy a permitir el lujo de dar mi opinión del libro de Marcela Croce. Tengo que decir que me ha parecido bastante exagerado y lo que consigue la autora es buscarle tres pies al gato. Es cierto que siempre que miramos hacia Estados Unidos lo hacemos con cierto recelo y no dudamos de su capacidad de manipulación y dominio del mundo, pero de ahí a pensar que los dibujos de Hollywood lo que hacen es “dirigir la doctrina yanqui a un consumidor inerme, el niño” Creo que la autora se deja llevar por sus prejuicios.

Se pueden sacar muchas conclusiones si analizamos en profundidad las películas ya que el arte del cine es muy complejo y reivindicativo. Bajo mi punto de vista, está muy bien leer las películas entre líneas, pero creo que, de las historias de dibujos animados lo único que se puede sacar es la moraleja y se puede  pensar que en muchos casos ensalcen demasiado ciertos "valores" que no deberían tener tanta importancia, como el dinero, el triunfar, la violencia... Sin embargo, pensar que, la historia de "Aladdin" es una excusa para avalar la primera Guerra del Golfo o que la fantasía de la supervivencia de la princesa Anastasia ofrece un “revival” anticomunista, creo que es exagerar y las lecciones con las que se quiere quedar cada uno son muy personales.

A los americanos les gustan bastante los finales felices y Marcela Croce señala que “un final hollywoodiense puede admitir a los raros, siempre que su presentación sea un negocio próspero” La autora Argentina no pasa ni una. Si nos propusiéramos rizar el rizo podríamos incluso añadir que un el cuento popular de Caperucita Roja como lleva una caperuza roja es comunista y el lobo es el enemigo capitalista que pretende acabar con el comunismo.

Intente o no la industria americana adoctrinar a los niños en el american way of life y modelar a los ciudadanos en función de los intereses de Estados Unidos yo no creo que la figura inocente de un niño mire tan a fondo y sea tan fácil de manipular. Prefiero pensar que todas esas películas que han marcado mi infancia han servido para entretenerme, para emocionarme y sobrecogerme con muchas de sus escenas.


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