martes, 4 de enero de 2011

TAL DÍA COMO HOY... FALLECE EL FRANCÉS ALBERT CAMUS

La sociedad y el periodismo han sufrido cambios vertiginosos desde 1960, año en el que murió Albert Camus. Este novelista, ensayista, dramaturgo y filósofo francés, ganó el premio nobel de literatura en 1957 y destacó por el sentido común de todas sus obras. Era una persona con la cabeza bien amueblada y su filosofía no será fácil de olvidar. Su amigo Jean Daniel llegó a comentar, “Sigo acudiendo a él, dialogando con él. Guardo un lugar en mi toma de decisiones donde todavía está presente".

¿Qué pensaría Camus del mundo actual? Yo creo que sería muy necesaria la figura de Camus para denunciar el terrorismo. Era de esa clase de intelectuales que consideraban que el fin no justifica los medios. Camus asumió que el terrorismo jamás debe pagarse con terrorismo, que nada en absoluto justifica la muerte de los inocentes. Cincuenta y un años después, posiblemente ya no fuera proisraelita y hubiera denunciado de una forma pertinaz tanto a los americanos como a los talibanes, en la guerra de Irak.

Jean Daniel nos decía en su obra: Camus. A contracorriente que “para saber lo que puede ser un hombre feliz hay que haber visto, sin duda, a Camus (…) apasionado por un partido de fútbol” Me estoy imaginando a Camus disfrutando del Barça de Pep Guardiola, o en la final de Champions del año pasado en el Bernabeu. El fútbol era tan importante para el filósofo porque establecía una comparación entre los partidos y la vida. Nunca sabemos de qué lado viene el gol.  No hay ninguna duda de que el autor de “El extranjero”, aportaría un toque humano y personal a los tiempos que corren.

¿Qué pensaría Camus del periodismo actual? Albert Camus de estar vivo hubiera seguido sintiéndose profesional y profundamente periodista. Camus sentía una verdadera pasión por el periodismo. Camus estaría ahora haciendo una defensa del periodismo auténtico, ejercido por los profesionales a los que verdaderamente les gusta informar y se sienten responsables de su labor. Yo creo que nos encontraríamos a un hombre en rebeldía. Posiblemente se rebelara contra las novelas de entretenimiento barato, contra los periodistas que desprecian la profesión, contra el desprestigio que está viviendo el periodismo y contra la impasibilidad de la sociedad. Nos vendría muy bien que Camus nos diera un toque de atención ya que, la dignidad del periodista comportaba para Camus ciertas condiciones preceptivas, que ya están perdidas. Hace ya más de cincuenta años, que en defensa del público, comentó: “Lejos de reflejar el estado de ánimo del público, la mayor parte de la prensa sólo refleja el de quienes la elaboran. Salvo un par de excepciones, el sarcasmo, la insolencia y el escándalo constituyen el fondo de nuestra prensa. Si estuviera en el lugar de nuestros directores de periódicos, no me felicitaría por ello: todo cuanto degrada realmente la cultura acorta la distancia que nos lleva a la servidumbre. Una sociedad que soporta ser entretenida por una prensa envilecida y por un millar de bufones cínicos que se adornan con el nombre de artistas corre hacia la esclavitud, a pesar de las protestas de las propias personas que contribuyen a su degradación”.

Para terminar me gustaría apuntar, la paradoja de Camus y Sartre. Durante la coexistencia de ambos autores fue Sartre el que destacó más, aunque finalmente su influencia se ha ido difuminando y ya son muchos los intelectuales que afirman que “Camus está hoy más vivo que Sartre”. Este hecho no tiene nada que ver con el valor que tienen como filósofos o escritores, sino que está muy relacionado con la supervivencia de su pensamiento al paso del tiempo.

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