La Dirección General de Medios y Oficina de Comunicación regional, denomina a estas cadenas como televisiones “de proximidad o culturales”. Esto desde los organismo regionales lo ven como canales que están reguladas como servicios de comunicación audiovisual comunitarios sin ánimo de lucro en el artículo 32 y en la disposición transitoria decimocuarta de la Ley 7/2010, de 31 de marzo. ¿Cumplen lo de sin ánimo de lucro? Evidentemente, no. Los videntes o supuestos videntes que aparecen en los “medios culturales” no están ahí por amor al arte. Todos sabemos que tampoco quieren hacer una labor social, sino que lo importante para ellos es que las emisiones lleguen al mayor número posible de gente y por supuesto que reciban muchas llamadas. El lucro está claro que no lo adquieren de la publicidad, pero los 806 desde luego no son gratis. La estafa más popular en nuestro país fue de la empresa Telesierra.
¿Qué hace la Administración madrileña para evitarlo? Nada. Se justifica diciendo que es el Gobierno central el responsable de esas televisiones y mientras permanecen impasibles ante un hecho que es posible que se cuele en sus hogares. Hasta que la Administración General del Estado haga algo las emisiones no autorizadas no serán erradicadas.
¿Cuántas actas de Inspección de Telecomunicaciones ha emitido la Comunidad de Madrid? Ninguna. La solución que encuentran tanto la Comunidad como el Gobierno es permanecer de brazos cruzados.
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